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VICTORIA CONTUNDENTE

Nadal apunta a la 'undécima' en Roland Garros

El número 1 mundial se deshace sin contemplaciones de Del Potro en poco más de dos horas

Nadal golpea de revés, en su partido ante Del Potro. / AFP / ERIC FEFERBERG


Solo siete juegos en contra y  2 horas y 14 minutos de partido le bastaron a Rafael Nadal para abrir las puertas de la Phlippe Chatrier otra vez este domingo (15.00, TMAX en abierto). La 'undécima' Copa de los Mosqueteros ya está en su objetivo. Nada pudo hacer Juan Martín Del Potro para evitarlo. Nadal fue un rodillo: 6-4, 6-1 y 6-2. Está en su tierra. En su territorio preferido y dispuesto a defender un título que ha ganado en 11 ocasiones. Del Potro lo sabía antes de entrar en la pista y lo sufrió hasta marcharse.


"Nadie sabe como ganarle un set a Nadal", había dicho en París el argentino. Lo hizo su compatriota Diego Schwartzman, en la ronda anterior, pero para logarlo tuvo que correr lo que nunca correrá Del Potro y aprovechar las condiciones pesadas de la pista en un día lluvioso y húmedo. Ninguna de esas circunstancias se produjeron. De nada le sirvió al gigante de Tandil (1,98 metros) su demoledor servicio por encima de los 200 km/h  y esa poderosa derecha con la que puede dejar KO a cualquier rival. Esas armas eran imprescindibles para intentar lo imposible pero Nadal las fulminó como si fueran de gelatina.


Seis 'break points' perdidos

Solo en el primer set el tenista argentino se mostró preparado para darle batalla. Después se paseó de un lado al otro de la pista con más ganas de salir del infierno que de plantar cara. Del Potro tuvo sus pocas opciones en el primer set en el que desperdició seis 'break points'. Tres en el tercer juego (0-40) y otras tres en el noveno.  No pudo concretar ni uno.  Un par de dejadas geniales de Nadal y otros errores inocentes de Del Potro, desvanecieron las ilusiones del tenista argentino que se jugó su suerte a cañonazos, consciente de que era su única posibilidad.


 "El primer set ha sido dificil", admitía Nadal, que salió temeroso y cauto a la pista, consciente del reto y dispuesto a la lucha. Salvó la situación y, después, cuando tuvo su oportunidad no la desaprovechó. En el segundo 'break point' que tuvo le arrebató el saque a Del Potro y se apuntó el set en 53 minutos. Si Del Potro confiaba en sus opciones de sorprender a Nadal, supo que se habían esfumado.  El argentino aún tuvo otro 'break point', el séptimo que también desaprovechó,  pero antes ya había cedido el saque por segunda vez (2-0). Nadal ya estaba lanzado y solo le dejó ganar tres juegos más para alcanzar la final.

"Me machacó. Nadal está muy fuerte y fresco. Todo le sale perfecto jugando en tierra"

JUAN MARTÍN DEL POTRO

TENISTA


"Me machacó. Está  muy fuerte, fresco física y mentalmente. Todo le sale perefecto jugando en su tierra", adelantó Del Potro tras la derrota. El argentino estaba feliz de haber llegado a las semifinales de Roland Garros y de poder seguir jugando al tenis tras sus operaciónes de muñeca. Del número 1.042 del mundo en el que estaba en el 2016 este lunes aparecerá en el número 4. París no era su batalla.


Thiem tiene un plan

Si lo será para Dominic Thiem . El austriaco ha ganado los dos últimos partidos sobre tierra a Nadal. Ha sido el único en conseguirlo. El año pasado en Roma y este, hace unas semanas en Madrid (6-4, 6-4). Este viernes ha sufrido más de lo que se esperaba para deshacerse del sorprendente italiano Marco Cecchinato al que se impuso  por  7-5, 7-6 (12-10) y 6-1.

Pero tras conseguirlo aseguró que tenía "un plan" para jugar contra Nadal. El extenista Galo Blanco, que este año trabaja en el  equipo del austriaco , le ha ayudado a prepararlo aunque ante Cecchinato a su pupilo  se le vio nervioso y ansioso. "Lo importante era ganar para estar en la final", valoró el técnico español.


Nadal  destacó a Thiem. "Es un gran jugador. Lleva tres semifinales y ahora está en la final. Será un duro rival, seguro". Pero se mostró confiado como si se estuviera guardando un arma secreta. "El domingo es el momento de sacar lo que tengo dentro. Dar un poco más y creo que puedo darlo. Yo también tengo un plan claro y espero ponerlo en práctica. La actitud no fallará", anunció.

Nadal está donde quería estar cuando aterrizó en Paris. Se siente fuerte y listo para la última batalla. De momento el viernes quería saborear su triunfo. "Estar 11 veces en la final es para estar contento. Quizás parece lógico , pero no lo es. No quiero ser arrogante pero hay que valorar las cosas. Hace tres meses me había retirado de Acapulco, arrastraba una lesión de Australia y no pude jugar Indian Wells ni Miami. Ahora estoy aquí preparado para luchar por un nuevo título".

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