De la innovación a los resultados: el desafío empresarial de la IA
BBVA reunió en BNEW a varios expertos para analizar cómo llevar la inteligencia artificial de la experimentación a su integración real en las compañías
Ponentes de la mesa redonda organizada por BBVA en el marco del salón BNEW. / ELI PENYA
La capacidad de adaptarse se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad empresarial. En un contexto de cambio permanente, innovar y aprender a utilizar las nuevas tecnologías con rapidez permite crecer, tomar mejores decisiones y afrontar los retos del mercado actual. En este escenario, la inteligencia artificial está acelerando una transformación que afecta a empresas de todos los tamaños. Capacidades que hasta hace poco estaban reservadas a grandes compañías están hoy al alcance de muchas organizaciones.
Bajo esta premisa se inició la mesa redonda 'IA en la empresa: de la inversión al impacto', organizada por BBVA en el DFactory Barcelona, en el marco de BNEW. El encuentro reunió a Sandra Sieber, profesora de IESE Business School, en el Departamento de Iniciativa Emprendedora y Transformación Digital, donde dirige la iniciativa de investigación FutureFIT Organizations; David Martín de la Monja, director de Tecnología y Datos de PortAventura World; y Xavier Pérez Corominas, director general de ZaniaDesign, en un debate moderado por Ricardo Oliver, responsable de Transformación de IA de BBVA en España.
Saber implantar la herramienta
Para Sandra Sieber, experta en el impacto de las tecnologías disruptivas, el principal reto de las compañías está en "distinguir entre experimentar con una tecnología y conseguir que esta tenga un impacto real en el negocio". Empezar a experimentar, identificar qué funciona, aprender de los errores y desarrollar capacidades que se transformen en avances es fundamental para que las compañías integren la IA.
Los casos de PortAventura World y ZaniaDesign demuestran el éxito de su implantación. En la primera organización, la inteligencia artificial se aplica para el análisis de datos: cuántos visitantes llegarán, cuándo lo harán y cómo se distribuirán, y utiliza esas capacidades para optimizar recursos y mejorar la experiencia de los clientes. La IA permite, por ejemplo, analizar en tiempo real las colas, redistribuir recursos y planificar los turnos de una plantilla de alrededor de 4.000 personas. Pero el objetivo no es únicamente hacer más eficiente la operación. Como explicó David Martín de la Monja, "cada minuto que devolvemos a un empleado es más tiempo que tiene para crear nuevas experiencias para nuestros clientes". La IA se convierte así en una herramienta para liberar capacidad de los trabajadores y dedicarla a aquello que realmente marca la diferencia en la experiencia del cliente.
El caso de ZaniaDesign, empresa familiar catalana que se dedica al diseño y fabricación de mobiliario de cocina, demuestra que esta oportunidad no está limitada a las grandes organizaciones. La pyme lleva alrededor de tres años explorando aplicaciones de la IA en distintos ámbitos. Para Xavier Pérez Corominas, una de las grandes oportunidades que ofrece es precisamente "hacer más con los mismos equipos", ya que la IA potencia sus capacidades.
Ponentes de la mesa redonda organizada por BBVA en el marco del salón BNEW. / ELI PENYA
Escalar la IA con éxito
Identificar oportunidades es solo el primer paso. El siguiente desafío es conseguir que los casos que funcionan dejen de ser pilotos y pasen a formar parte de la organización. En BBVA, esta evolución forma parte de una transformación más amplia. El banco ha puesto a disposición de sus empleados las principales herramientas de IA, ha establecido alianzas estratégicas con líderes tecnológicos y ha creado un área global de AI Transformation para acelerar la adopción.
La experiencia de PortAventura World aporta otra perspectiva. No todos los proyectos tienen que convertirse en grandes transformaciones, pero aquellos que demuestran su utilidad deben ser capaces de integrarse en el día a día. Asimismo, en ZaniaDesign tienen claro que la adopción de la IA requiere un cambio cultural: entender qué problemas merece la pena resolver, involucrar a las personas que van a utilizar la herramienta y transformar la percepción de gasto por inversión, siempre vinculada a resultados.
Con la IA, en BBVA avanzamos hacia una banca más personalizada
La transformación, además, no termina en la productividad interna. Ricardo Oliver puso el foco en una cuestión especialmente relevante para BBVA: el gran beneficiado tiene que ser el cliente. "La IA nos está permitiendo avanzar hacia una banca más conversacional y personalizada, conocer mejor a cada cliente, anticiparnos a sus necesidades y ofrecerle soluciones y un asesoramiento cada vez más relevantes y cercanos".
Apostar por el futuro
La IA se ha convertido en un auténtico superpoder para todo tipo de compañías. Al igual que Internet transformó la forma de trabajar, esta herramienta tiene el potencial de provocar un cambio todavía más profundo. Los ponentes coincidieron en una idea clave: aquellas organizaciones que entiendan esta capacidad y, sobre todo, la lleven a la práctica podrán hacer más y competir en mercados y a una escala que hasta ahora parecían reservados para compañías mucho mayores.
El reto, por tanto, no está solo en adoptar una nueva tecnología, sino en integrarla en la estrategia y en el día a día de la empresa. La IA abre la puerta a pensar a lo grande, acelerar decisiones, liberar talento y convertir ideas en resultados con una velocidad inédita. El paso de la inversión al impacto empieza ahí: cuando la tecnología deja de ser un experimento y se convierte en una oportunidad para generar más valor para las personas y para los clientes en un futuro próximo.