Javier Segura Zariquiey: «Una Justicia efectiva no termina cuando se dicta una sentencia, sino cuando se cumple»
El decano del Colegio de Procuradores de losTribunales de Barcelona (ICPB) incide en la importancia de simplificar los trámites, reforzar los juzgados y aprovechar mejor las herramientas digitales
Javier Segura Zariquiey, decano del Ilustre Colegio de Procuradores de los Tribunales de Barcelona (ICPB).
Javier Segura Zariquiey, decano del Ilustre Colegio de Procuradores de los Tribunales de Barcelona (ICPB) y presidente del Consell de Colegios de Procuradores de los Tribunales de Catalunya, habla sobre la función de la procura como eje imprescindible del sistema judicial, y de la necesidad de integrar una digitalización de la Justicia con sistemas estables, seguros e interoperables.
—¿Qué papel desempeñan hoy los procuradores en el funcionamiento cotidiano de la Justicia?
—Somos el nexo entre ciudadanos, empresas, abogados y tribunales, y garantizamos que las notificaciones, los plazos y los trámites se cumplan correctamente. Pero nuestra función va más allá de la representación procesal: somos especialistas en derecho procesal y colaboradores activos de la Administración de Justicia. Nuestro trabajo aporta agilidad, seguridad y continuidad a los procedimientos.
—¿Cómo valoran la reforma de la Justicia y la implantación de los tribunales de instancia?
—El cambio era necesario y el modelo de los tribunales de instancia puede contribuir a una organización más eficiente y especializada. Pero una reforma de esta magnitud no se puede llevar a cabo solo cambiando estructuras. Hacen falta recursos, estabilidad de los equipos y sistemas tecnológicos que funcionen y se comuniquen entre sí. El ciudadano no debería percibir una mayor complejidad, sino una mejor respuesta.
«La Justicia necesita recursos suficientes, buena coordinación y herramientas digitales interoperables»
—¿Qué retos plantea esta reforma?
—El principal reto es que la transformación no acabe trasladando la complejidad interna al ciudadano. Necesitamos una Administración de Justicia con recursos suficientes, buena coordinación y herramientas digitales interoperables. Una reforma solo tiene sentido si consigue reducir los tiempos y facilitar el acceso a una respuesta judicial efectiva.
—¿Qué papel tiene la procura en la ejecución judicial efectiva?
—Debemos ser muy claros: una Justicia efectiva no termina cuando se dicta una sentencia, sino cuando esta se cumple. La ejecución sigue siendo uno de los grandes retos del sistema. El procurador conoce el expediente y su recorrido y está en una posición privilegiada para contribuir a agilizar esta fase. No queremos sustituir ni a los jueces ni a los letrados de la Administración de Justicia, sino permitir a los primeros que, con nuestra colaboración práctica, puedan concentrarse en su función jurisdiccional, y «sentarnos al lado» de los segundos para colaborar con ellos. Todo ello, como profesionales cualificados que somos, asumiendo actuaciones instrumentales bajo el correspondiente control judicial y sometidos a un régimen disciplinario en caso de incumplimiento profesional o de conductas impropias de nuestra actividad.
—¿Qué mejoras serían necesarias?
—Hay que simplificar los trámites, reforzar los juzgados y aprovechar mejor las herramientas digitales. También hay que dar más capacidad de gestión a los profesionales que ya forman parte del engranaje judicial. La procura está preparada para asumir más responsabilidades en la ejecución, con todas las garantías y bajo supervisión judicial.
—¿Cómo está transformando la digitalización los procedimientos?
—La procura ha estado a la vanguardia de la digitalización judicial. Hoy podemos presentar escritos, consultar expedientes y hacer un seguimiento de los procedimientos con mayor inmediatez. Pero digitalizar no es simplemente sustituir el papel por una pantalla. Necesitamos sistemas estables, seguros e interoperables. La tecnología debe estar al servicio de la Justicia.
—¿Qué valor aporta el procurador en este escenario digital?
—Precisamente porque aumenta la tecnología, aumenta también el valor del profesional. Una herramienta digital puede automatizar una tarea, pero no sustituye el conocimiento del procedimiento, el criterio profesional ni la responsabilidad ante el ciudadano. El procurador aporta confianza y capacidad de respuesta.
«Si una sentencia no se cumple, el derecho reconocido queda sobre el papel»
—¿Qué impacto pueden tener la inteligencia artificial (IA) y las nuevas tecnologías?
—Pueden ser una gran oportunidad para automatizar tareas repetitivas, ordenar información y agilizar procesos. Pero siempre con supervisión humana y garantías de confidencialidad, seguridad y protección de datos. La IA debe ser una herramienta para mejorar el trabajo de los profesionales, no para diluir su responsabilidad.
—¿Cómo se prepara la profesión ante los cambios?
—Con formación continua y adaptación. El Colegio tiene la responsabilidad de acompañar a los profesionales ante los cambios normativos, organizativos y tecnológicos. Queremos la excelencia de la procura, una profesión cada vez más preparada, innovadora y capaz de aportar soluciones al sistema judicial.
—¿Qué retos abren los MASC y la cultura del acuerdo?
—Todo conflicto que se pueda resolver sin llegar a juicio es una oportunidad para descongestionar los tribunales. Pero los MASC no pueden convertirse en una barrera de acceso a la Justicia ni en más burocracia. La procura puede tener un papel importante facilitando los acuerdos y garantizando que, cuando se alcancen, sean efectivos.
—¿Qué papel desempeña el ICPB?
—Queremos ser parte activa de la transformación de la Justicia. El Colegio no solo representa a una profesión: también aporta conocimiento y experiencia para mejorar el sistema. Defendemos una reforma con recursos, tecnología, organización y participación de los profesionales.
—¿Qué mensaje trasladarían a la ciudadanía?
—Que la Justicia no puede limitarse a reconocer un derecho: debe hacer que ese derecho se haga efectivo. Si una sentencia no se cumple, el derecho reconocido queda sobre el papel. La procura trabaja para que eso no ocurra y para que la Justicia sea más ágil, moderna y efectiva.