Antoni López: «Un actuario ayuda a que las promesas de hoy puedan cumplirse mañana»
El presidente reivindica el papel esencial de la profesión y destaca su contribución a la protección de las familias, la planificación de la jubilación y la estabilidad de las empresas
Antoni López, presidente del Col·legi d’Actuaris de Catalunya.
Detrás de un seguro o de un plan de pensiones hay un trabajo poco visible: analizar riesgos y ayudar a tomar decisiones con perspectiva de futuro. Antoni López, presidente del Col·legi d’Actuaris de Catalunya, explica cómo la profesión contribuye a la protección de las personas y afronta los retos de la tecnología, el envejecimiento y el cambio climático.
—¿Qué papel desempeñan hoy los actuarios en la gestión del riesgo y en la toma de decisiones?
—Convertimos los datos en criterios para tomar decisiones. Analizamos qué puede ocurrir, con qué probabilidad y con qué impacto económico. Esto permite calcular el precio de un seguro según el riesgo y las coberturas, planificar pensiones o preparar a una empresa para afrontar una crisis. En las aseguradoras y en otros sectores, ayudamos a las organizaciones a tomar decisiones con mayor fundamento y menos intuición.
—A menudo se trata de una profesión poco visible para la ciudadanía. ¿Cómo explicaría, de manera sencilla, qué aporta un actuario a la sociedad?
—Un actuario ayuda a que las promesas de hoy puedan cumplirse mañana. Cuando contratamos un seguro o ahorramos para la jubilación, queremos que haya recursos para responder cuando sea necesario. Trabajamos para que esos compromisos tengan una base sólida. Hacemos números, sí, pero detrás de los cálculos hay personas y familias que necesitan protección.
—En un contexto marcado por la incertidumbre económica, climática, demográfica y social, ¿por qué es tan importante saber anticipar y medir riesgos?
—Anticipar riesgos no significa adivinar el futuro, sino prepararse para diferentes escenarios. Una sequía, unas inundaciones o la inflación pueden tener consecuencias importantes para las familias, las empresas y las administraciones. Medir los riesgos ayuda a prevenir daños, planificar recursos y actuar a tiempo. No podemos eliminar la incertidumbre, pero sí estar mejor preparados para afrontarla.
«La tecnología amplía nuestras capacidades, pero no sustituye el criterio profesional. El reto es aprovecharla sin delegar en ella la responsabilidad»
—¿Cómo están transformando la inteligencia artificial, el análisis de datos y los nuevos modelos predictivos la profesión actuarial?
—La inteligencia artificial nos ayuda a analizar más información, mejorar la estimación de los riesgos y detectar anomalías. Pero un modelo más sofisticado no es necesariamente mejor: hay que validarlo, comprender sus limitaciones, detectar posibles sesgos y explicar sus resultados. La tecnología amplía nuestras capacidades, pero no sustituye el criterio profesional. El reto es aprovecharla sin delegar en ella la responsabilidad.
—¿Qué retos plantean el envejecimiento de la población y la evolución demográfica para el futuro de las pensiones y la previsión social?
—Vivir más años es un éxito colectivo. El reto es adaptar los sistemas de protección a una sociedad más longeva, con menos nacimientos y nuevas necesidades de cuidados. Esto exige analizar cómo evolucionan los recursos disponibles y las necesidades de financiación de las pensiones y de la atención a la dependencia, sin perder de vista la equidad entre generaciones.
—¿Qué papel puede desempeñar la profesión actuarial en el diseño de sistemas de previsión social más sostenibles, justos y adaptados a las nuevas realidades?
—Aportamos proyecciones para valorar qué protección puede ofrecer cada sistema con los recursos disponibles y cómo se distribuyen los riesgos. También analizamos cómo pueden complementarse la previsión pública, empresarial e individual, teniendo en cuenta realidades como el trabajo autónomo o las trayectorias laborales discontinuas. No decidimos las políticas: ayudamos a comprender las consecuencias de cada alternativa.
—¿En qué punto se encuentra la cultura aseguradora y financiera de la ciudadanía? ¿Es necesaria una mayor labor pedagógica en este ámbito?
—Todavía queda camino por recorrer. Entender qué cubre un seguro, cómo funciona el interés compuesto o qué opciones de ahorro tenemos permite tomar decisiones con mayor autonomía. Es necesaria una labor pedagógica práctica, con información clara y útil para la vida cotidiana. Desde el Colegio contribuimos a ello participando en el programa EFEC, Educación Financiera en las Escuelas de Catalunya.
«Nuestra función es transformar la incertidumbre en información útil para tomar mejores decisiones»
—¿Qué valor aporta el Col·legi d’Actuaris de Catalunya a los profesionales y al conjunto de la sociedad?
—El Colegio acompaña a los profesionales con formación continua, vela por el rigor y la ética y representa a la profesión ante las instituciones. Es también un espacio para compartir conocimientos y experiencias. Pero nuestra vocación va más allá: queremos aportar una perspectiva técnica, independiente y comprensible a los debates sobre pensiones, dependencia o riesgo climático, y acercar este conocimiento a la ciudadanía.
—¿Qué perfiles y competencias necesitarán los actuarios del futuro?
—Deberán combinar una sólida base matemática y estadística con competencias digitales y capacidad para comprender riesgos en evolución, como los climáticos o los cibernéticos. También necesitarán curiosidad, criterio ético y habilidades de comunicación. Tan importante es construir un buen modelo como explicar qué nos dice y qué no puede decirnos. La formación continua será esencial.
—¿Qué mensaje le gustaría trasladar a la ciudadanía sobre la importancia de dar mayor visibilidad a la profesión actuarial?
—Nuestro trabajo está más cerca de lo que parece: tiene que ver con la protección de las familias, el ahorro para la jubilación y la continuidad de las empresas. Darlo a conocer ayuda a comprender el valor de estar preparados.
En definitiva, queremos contribuir a una sociedad más preparada para afrontar la incertidumbre, en la que las decisiones de hoy permitan cumplir los compromisos de mañana.