FCC Medio Ambiente adapta el servicio de limpieza al ritmo de la Mercè
En las zonas de Ciutat Vella, el Eixample y Gràcia donde presta servicio, prevé 71 profesionales y 32 equipos para el turno nocturno de este domingo.
Operarios del servicio de limpieza trabajando en la Plaza Catalunya de Barcelona. / FCC Medio Ambiente
Barcelona vive este domingo la última jornada de la Mercè. Todavía hay actividades en las calles y plazas, pero los servicios de limpieza ya tienen la mirada puesta en lo que sucederá después: cuando terminen los actos y se marche el público, habrá que poner los espacios a punto para que el lunes la ciudad pueda retomar su actividad habitual.
Es un trabajo que no se concentra únicamente al final de la fiesta. Desde el pasado miércoles, las calles de Barcelona han acogido algunos de los actos más multitudinarios del año. Miles de personas han disfrutado de conciertos, actividades y celebraciones repartidas por la ciudad. Y cuando termina la fiesta, centenares de profesionales salen de nuevo a la calle para conseguir que Barcelona recupere la normalidad y amanezca limpia y preparada para un nuevo día.
Cada noche, los equipos actúan a medida que terminan las actividades
Durante cinco días, los equipos han tenido que ajustarse a un calendario de actividades que cambia de un espacio a otro y que se extiende desde la mañana hasta bien entrada la noche. En las zonas de Ciutat Vella, el Eixample y Gràcia donde presta servicio, FCC Medio Ambiente, siguiendo las directrices de la Dirección de Servicios de Limpieza del Ayuntamiento de Barcelona, ha organizado un dispositivo especial con turnos de mañana, tarde y noche para dar respuesta a este ritmo. La planificación del conjunto de la Mercè suma 706 asignaciones de personal y 366 de equipos.
Cuando acaba la fiesta
Para esta noche están previstos 71 profesionales y 32 equipos, que comenzarán a actuar a medida que finalicen las actividades y se despejen los diferentes espacios. El objetivo es que calles y plazas recuperen su estado habitual y estén preparadas para el inicio de una nueva jornada. Durante los cinco días de celebración, este trabajo se ha repetido cada noche: mientras buena parte de la ciudad descansa, los equipos de FCC Medio Ambiente continúan trabajando para dejarla a punto.
La organización, sin embargo, empieza mucho antes de que termine la fiesta. La limpieza durante la Mercè requiere seguir el desarrollo de la programación, coordinar los distintos turnos y adaptar las actuaciones a los horarios y características de cada espacio. Las calles de Ciutat Vella, las del Eixample y las de Gràcia no presentan las mismas características, y los equipos tienen que trabajar teniendo en cuenta tanto los actos de la fiesta como la vida cotidiana de los barrios.
Detrás de toda esta organización están las personas que prestan el servicio. Son ellas quienes trasladan la planificación al terreno y quienes continúan trabajando cuando los conciertos han terminado y el público ya se ha marchado. Durante la Mercè, su labor adquiere una visibilidad especial por la intensidad, pero forma parte de un trabajo que se desarrolla cada día del año para el buen funcionamiento de Barcelona.
Más de un siglo
FCC Medio Ambiente presta servicios urbanos en Barcelona desde 1911 y cuenta actualmente con cerca de 3.000 profesionales dedicados a ámbitos como la limpieza viaria y la recogida de residuos. Más de un siglo de presencia en la ciudad le ha permitido desarrollar un profundo conocimiento de sus barrios y adaptar el servicio a unas necesidades que evolucionan constantemente. Una gran capacidad de respuesta que cobra especial relevancia cuando Barcelona acoge acontecimientos de la dimensión de la Mercè. La fiesta mayor es un esfuerzo especial por la concentración de actos y asistentes, pero se integra en una labor continuada que contribuye cada día al funcionamiento y mantenimiento del espacio público.
La fiesta todavía continuará durante este domingo. A medida que terminen los últimos actos y el público abandone los espacios, los profesionales del turno de noche afrontarán la última fase del dispositivo especial: dejar a punto las calles para que el lunes Barcelona recupere plenamente su ritmo habitual.