Pruebas de Acceso a la Universidad
Tomás Torralbo, mejor nota de la PAU en Barcelona: "Mi madre también fue la mejor alumna de la selectividad en Rumanía"
Vecino de Terrrassa, estudiará el doble grado de Físca y Matemáticas de la UAB
Laura Tallada, la mejor nota de Selectividad de Catalunya, con un 9,90: "Hay mucho trabajo detrás; se trata de ser constante"
Tomás Torralbo, 9,8 en la selectividad catalana. / Manu Mitru
Tomás Alfonso Torralbo Stanciu se ha desperazado este martes con el teléfono sonando sin parar tras conocerse la magnífica noticia de que, junto con otros tres alumnos, había sacado la mejor nota de selectividad (9,80) en la demarcación de Barcelona. "Estoy muy, muy contento", afirma él, tranquilo y afable. Primero porque el esfuerzo de los dos años de Bachillerato cursados en el instituto público Torre del Palau, de Terrassa, y el empujón final de la selectividad "han valido la pena". Y segundo y sobre todo porque podrá acceder al doble grado de Física y Matemáticas de la Universitat Autònoma de Barcelona, que año tras año presenta la nota de corte más endiabladamente alta de acceso a la universidad.
"La verdad es que me ha ido mejor de lo que me pensaba", dice Tomás, todavía abrumado por una notaza con la que espera empezar, ahora sí, un gran verano tras haber estado estudiando para la selectividad "entre cinco y seis horas cada día". "Creo que si trabajas de forma constante llegas bien a la selectividad", afirma. En Matemáticas, el hueso endiablado de estas PAU, ha sacado un 10. ¿La nota más baja? Un 9,5 en Catalán y en Física. Su futuro, avanza, pasa por la investigación vinculada a la Físca y las Matemáticas. De hobi tiene la guitarra, que ha aprendido a tocar de "forma autodidacta" rock de los años 80 y 90, su música "favorita".
Tomás, con sus padres / Manu Mitru
La anécdota de Tomás es que su madre, Cosmina, profesora de inglés en un instituto, también sacó la mejor nota de la selectividad en Rumanía, su país de origen. "Ayer, cuando nos enteramos, la familia hacíamos broma, diciendo que la había imitado", explica Tomás. De hecho, sus padres se conocieron en Rumanía. Aitor, ahora profesor de Historia de secundaria, se fue de Erasmus en Bucarest, conoció a Cosmina, la chispa saltó y se quedó en el país haciendo un máster.
"Hay que defender la escuela pública"
De esa unión, con los años, nació Tomás. Hijo de docentes, es un acérrimo defensor de la escuela pública. "La enseñanza pública aún sirve y permite prosperar a mucha gente", afirma. "Es cierto que este año ha habido muchas huelgas, pero los profesores nos han ayudado a que no se notara y a que llegáramos bien preparados a la selectividad". De hecho, Tomás mantiene que los paros han estado "más que justificados". "Es vital que las condiciones cambien: que los profesores sean valorados y estén bien pagados y que las ratios sean más bajas", afirma Tomás, muy agradecido por haber estudiado en un instituto diverso, abierto y exigente.
Cabe decir que en el año de las huelgas de profesores, de los cinco alumnos con mejores notas en la selectividad, tres de ellos han hecho el Bachillerato en institutos públicos.