Contra el odio

El Orgullo, síntoma de una democracia plena

Este fin de semana se celebra en Barcelona el Pride, con un triple objetivo de visibilidad, resistencia y denuncia. Una ocasión para seguir reclamando la igualdad y dignidad de todas las personas. Y una oportunidad para el empoderamiento, para doblegar mentes retrógradas y exigir cambios políticos que nos hagan avanzar como sociedad.

Participantes de la mesa redonda, que se celebró en la sede de EL PERIÓDICO en Barcelona.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Es bueno atender a los datos: Entre octubre del 2023 y septiembre del 2024, se documentaron 350 asesinatos de personas trans y de género diverso a escala mundial. En Rusia, después de aprobar en el 2013 su ley anti LGTBIQ+, los crímenes de odio se triplicaron. En los Estados Unidos las personas LGTBI tienen nueve veces más posibilidades de ser víctimas de crímenes de odio que las personas que no son del colectivo. Y en Uganda está permitida la pena de muerte por homosexualidad, como también ocurre en Afganistán.

Aun así, todavía hay personas que se preguntan cuál es el sentido del Pride. Para dejarlo claro, un grupo de expertos se reunió el pasado lunes en EL PERIÓDICO en una mesa redonda organizada por el diario. La encabezaba Eva Menor, consellera de Igualdad y Feminismo, quien abrió la sesión: “Creo que es un buen momento para recordar que, no hace tanto, en nuestro país existían leyes que impedían el ejercicio de los derechos a las personas del colectivo, quienes eran perseguidas. La memoria es muy importante y tenemos que seguir celebrando este tipo de eventos para recordar y poner en valor toda esa lucha, una construcción colectiva, que en cualquier momento podría caer”. Apuntaló la idea Josep Maria Mesquida, presidente de la Fundación Enllaç, para quien el Pride es, sobre todo, “un homenaje a las generaciones que han construido un presente mucho más amable para todos y todas”.

Eva Menor, Consellera d’Igualtat i Feminisme / Maite Cruz

Sin el colectivo LGTBIQ+, la cultura catalana hoy sería gris

Eva Menor

— Consellera d’Igualtat i Feminisme

Para la vicepresidenta de la Cámara LGTBI, Maria, Giralt, este acontencimiento es “una oportunidad para que demostremos, como sociedad, que tenemos unos valores fundamentados en los derechos humanos. Es una fiesta mayor de la diversidad”. De hecho, añadió la también directora de la television gayles.tv, “es el segundo acontecimiento más importante de Barcelona, después de La Mercè. Un punto de encuentro para todo el mundo, independientemente de su condición sexual”. También para los heterosexuales, recordó, “porque las personas LGBTI+ no podemos avanzar sin el resto, dado que somos una minoría. Por eso es tan importante que nadie mire hacia otro lado”.

La cuarta participante de la mesa redonda fue la artista multidisciplinar Montse Marro, para quien el Pride “es comunidad y un momento para exponer y normalizar la diversidad”.

Maria Giralt, Vicepresidenta de la Cámara LGTBI / Maite Cruz

No podemos criminalizar el turismo que viene a una fiesta a favor de los derechos humanos

Maria Giralt

— Vicepresidenta de la Cámara LGTBI

La temática

Tal y como explicó Menor, la convocatoria de este año en Barcelona tiene como hilo argumental la cultura, “transformadora, que es la gran revolución social”. Por eso la consellera insistió en la necesidad de hablar del poder que tiene, y de cómo el colectivo LGBTI+ la ha impulsado. “Sin su aportación, probablemente la cultura catalana hoy sería gris”, concluyó la política.

Como artista, la más autorizada para hablar de ello era Montse Marro, quien también recordó “el papel de la cultura como refugio, más allá de ser fuente de expresión y divulgación. Un espacio de creación desde la libertad, la diversidad y la integración”. Y como ejemplos, la artista recordó el papel que desempeñaron los cabarets de Berlín en los años 20 o el movimiento drag en el Nueva York de los 80. Eso sí, recordó también que “aún hay trabajo desde la cultura para mostrar cómo somos”. Sin ir más lejos, “solo el 6,2% de los personajes de la ficción española pertenecen al colectivo LGTBI”. Para cerrar este capítulo, Marro también tuvo una mención especial para todos aquellos artistas que, mediante su trabajo, contribuyen a la normalización del colectivo LGBTI+, y se convierten en referentes para otras muchas personas. “Porque una cosa es mostrarte cómo eres y otra distinta es reivindicar lo que eres”.

Equilibrio territorial

El Pride es un evento cada vez menos centralizado, según explicó la consellera. “Barcelona ya tiene el foco naturalmente”. Pero el Govern está intentando llevar la celebración a las ocho veguerías, “manteniendo la cultura como hilo argumental” y programando “desde actos de poesía, a conciertos o teatro”. Y es que, para Menor, el Orgullo tiene un valor especial, por ejemplo, en las zonas rurales, “que son entornos menos acostumbrados a incorporar la diversidad y donde el colectivo siempre tiene mayores dificultades para visibilizarse y vivir con normalidad”.

En la misma línea, Eva Menor detalló cómo la Generalitat trabaja para implementar políticas LGBTI+ en todo el territorio catalán, para “incorporar mucho más la singularidad de la perspectiva territorial”. Para ello se ha desplegado una red de 114 puntos SAI a la que pronto se sumará el SAI Barcelona, “servicios específicos de atención individualizada, que ofrecen desde información, a sensibilización, atención jurídica o psicológica, y que se encuentran en los ayuntamientos o bien a nivel comarcal”.

Josep Maria Mesquida, President de la Fundació Enllaç / Maite Cruz

Nuestro colectivo siempre ha mostrado una gran resiliencia, y lo demostraremos de nuevo

Josep Maria Mesquida

— President de la Fundació Enllaç

Por su parte, Mesquida subrayó la potencialidad de los SAI como “espacios de detección de vulnerabilidades”, permitiendo hacer una radiografía de la vida y las dificultades con las que se encuentran las personas del colectivo, lo que dará pistas de cómo orientar la respuesta, interviniendo desde una perspectiva transversal. Desde la Fundació Enllaç –a la que Mesquida representa– preocupa la “poca información que hay sobre las agresiones que padece específicamente el colectivo de personas mayores LGBTI+”, así como “el gran número de personas mayores que son objeto de violencia a través de las redes”.

Mesquida aprovechó esta oportunidad para comentar otros de los desafíos que afectan al colectivo que representa la Fundació Enllaç: “En primer lugar, hay muchas situaciones de soledad no deseada. Por otro lado, mucha precariedad”. Se refería así a las personas que durante su vida han tenido problemas para cotizar (como por ejemplo las mujeres trans) y que, en consecuencia, tienen pensiones muy bajas, por lo que a veces requieren una intervención “a un nivel muy asistencial”.

Objetivo 2030

Hace pocas semanas, Barcelona presentó en Washington su candidatura para convertirse en capital del WorldPride 2030. Para la consellera, sería “una oportunidad para visibilizarnos como un espacio seguro ante el incremento de la ultraderecha“. Y para los que ven la cita con recelo, la vicepresidenta de la Cambra LGTBI responde: “No debe estar reñida la parte reivindicativa, con la lúdica y con el negocio. Ojalá todo el beneficio económico tuviera un origen así. Cuando un evento genera interés, es inevitable que mueva turismo. Y no podemos criminalizar que vengan a compartir una fiesta que –recordemos– no solo defiende los derechos el colectivo LGBTI+, sino también los de las mujeres, los inmigrantes o las personas con diversidad funcional”.

Preocupación

Aunque nuestro país es abanderado en lo que a derechos para el colectivo LGBTI+ se refiere (hace pocos días celebrábamos 20 años de la aprobación del matrimonio igualitario), no se pueden obviar algunos datos: Según la Radiografia de l’LGBTI+ fòbia a Catalunya, el año pasado hubo un récord histórico de 318 incidencias, que representan un aumento del 4,9% respecto al 2023 y del 34,1% respecto al 2022. Y si hubo un consenso entre todos los asistentes a la mesa redonda, fue el miedo a esta situación, que relacionaron con el auge de la ultraderecha.

Montse Marro vincula este fenómeno con las redes sociales, “que nos controlan y son muy poderosas”, y “donde el discurso de odio es muy potente, especialmente entre los jóvenes”. “Cuando este discurso es más fuerte que el de libertad, de comunidad y cohesión, hay que intensificar la lucha”, dijo la artista.

Montse Marro, Artista multidisciplinar / Maite Cruz

Una cosa es mostrarte cómo eres y otra distinta es reivindicar lo que eres

Montse Marro

— Artista multidisciplinar

Eso sí, “sin contemplar siquiera la posibilidad de perder ni uno de los derechos adquiridos”, dijo Maria Giralt, quien ya estuvo presente en la primera manifestación que organizó en Barcelona el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (en 1977), a la que asistieron entre 4.000 y 5.000 personas, y que se considera el germen del actual Pride.

Algo más optimista se mostró Josep Maria Mesquida, quien puso la mirada en otros países “donde también ha habido movimientos similares, que después han retrocedido”. Para él, lo que estamos viviendo es coyuntural, y tendrá un final. “Nuestro colectivo siempre ha mostrado una gran resiliencia, y lo demostraremos de nuevo”.

Pulsa para ver más contenido para ti

Por su parte, Eva Menor expresó su temor no tanto a la extrema derecha –“que ya sabemos cómo piensa”– sino a la deriva de la derecha demócrata, “que representa a una parte importante de la población, que nunca antes había puesto en entredicho según qué parámetros de convivencia, y que ahora empiecen a hacerlo”. Ante esta situación –dijo la consellera– “nos tenemos que rearmar, y trabajar mediante la sensibilización, la pedagogía y la memoria. “La ultraderecha lo que hace es deshumanizar, para ir contra un colectivo más fácilmente. Por el contrario, ella aboga por “multiplicar los esfuerzos para explicar la realidad poniéndole rostro a la diversidad, con historias de vida, lo que es muy transformador”. Y hay que hacerlo “desde las políticas públicas, desde el activismo, desde la escuela, simplificando los mensajes, y centrándonos en los derechos humanos, que no están puestos en entredicho”.

Noticias de Portada Leer Noticias cerca de ti CercaJuegos Jugar