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El 25% de los alumnos de tercero de carrera no tienen nivel medio de inglés

La Generalitat confirman la moratoria de cuatro años para que consigan el B-2

En el título de grado de los estudiantes que sí lo acreditan figurará una mención

Estudiantes de Química de la Universitat de Barcelona en la biblioteca de su facultad. / ALBERT BERTRAN

Los estudiantes universitarios que hayan conseguido el nivel B-2 de inglés (o de francés, de alemán o de italiano), que hasta este jueves se había dicho que iba a ser necesario para obtener el título de grado, no habrán hecho el esfuerzo en balde. El Consell Interuniversitari de Catalunya (CIC) ha acordado que en la titulación que se les expida a estos alumnos se mencionará, de forma expresa, que han acreditado un buen dominio de una lengua extranjera. La medida podría beneficiar a tres de cada cuatro de los alumnos que terminen la carrera el próximo curso 2017-2018.

La decisión se adopta después de que el CIC, el organismo que asesora a la Generalitat en materia universitaria, haya acordado fijar una moratoria de cuatro años para el cumplimiento de este requisito, que algunas universidades ya habían anunciado que no iban a aplicar.

La condición impulsada por el ‘exconseller’ de Coneixement Andreu Mas-Colell afectaba a los alumnos que empezaron la carrera el curso 2014-2015. Ahora, con el aplazamiento acordado en la reunión que la junta del CIC ha celebrado este jueves, serán los estudiantes de la promoción que empiece la carrera el próximo septiembre, los del curso 2017-2018, quienes estarán ya obligados a demostrar su nivel de idiomas (en inglés, el equivalente al First Certificate) para poder graduarse. 

UNA MEDIDA CON PROBLEMAS LEGALES

"En estos momentos, en torno al 25% de los estudiantes que se encuentran en le tercer curso de carrera no cumplen el requisito", ha observado el 'conseller' de Empresa i Coneixement, Jordi Baiget, que ha asegurado que la moratoria ha sido forzada por esta circunstancia. Los rectores más reacios a la medida han advertido, sin embargo, de que la principal traba que tenía esta condición impuesta por la Generalitat en la ley de Presupuestos del 2014 era la inseguridad jurídica que generaba a las universidades.

El inglés, ha proseguido Baiget, debería incorporarse en los planes de estudios de todas las titulaciones de grado que se imparten en Catalunya. Pero el que autoriza estos planes de estudios (que elabora y aprueba en primera instancia cada universidad) es el Estado y todavía hay muchas titulaciones que no prevén las lenguas extranjeras. En este escenario actual, si se le negara el título por no contar con el nivel B-2 a una persona que ha cursado un grado en el que no hay asignaturas de lengua extranjera (como Derecho o Medicina, en la mayoría de facultades), el afectado podría recurrir la decisión. "Y ganaría el recurso", avisan los rectores.

"Aquí hemos fallado todos", ha dicho Baiget. "Algunas universidades porque no han hecho el esfuerzo y los estudiantes porque quizás pensaban que ya tendrían tiempo", ha indicado el 'conseller', que ha asegurado, no obstante, que la Generalitat sí ha cumplido con su parte de subvencionar a las universidades para que habilitaran los recursos necesarios.

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