Portada

Actualidad

Deportes

Cultura

Extra

Entre todos

Vídeos

Servicios

Se busca domador de leones

Juncker fue el único líder europeo capaz de domar, al menos por ahora, al gran león Donald Trump

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker. / AP / Jean-Francois Badias

Ya se sabe que los leones son fieros. Son los reyes de la selva. En esta Europa de sustos electorales constantes –no pocos han celebrado que la ultraderecha “solo” haya alcanzado el 18% en la admirada Suecia – los Salvini y Orbán campan a sus anchas. Son leones que se mueven de maravilla en las redes sociales. Emociones primero, datos después. Y viven arropados de la indignación ciudadana que la crisis ha levantado y nadie sabe cómo calmar.

Jean-Claude Juncker es un gran domador de leones. Que nadie se engañe. El presidente de la Comisión Europea está cansado y algo apático. En su último debate del estado de la Unión antes de las elecciones europeas del año que viene han dado ganas de abrazarle cuando ha pronunciado sus palabras finales: “Europa fue el amor de mi vida. Todavía quiero a Europa y lo haré para siempre”. Una despedida frente a un amor ¿irreconocible?

Juncker es un político de la vieja escuela. Meticuloso, bromista y espontáneo, aunque su último gran discurso ante la Eurocámara haya sido aburrido. No deberíamos olvidar que fue este exprimer ministro luxemburgués el único líder europeo capaz de domar – al menos por ahora - al gran león Donald Trump. Ocurrió en julio: Juncker acudió a la Casa Blanca y volvió a Bruselas con unas negociaciones comerciales bajo el brazo en la peor crisis transatlántica. Nadie daba un duro por aquel encuentro.

Pero Juncker se retira y la nueva generación de líderes europeos debe tomar el mando. La carrera electoral para liderar la Comisión Europea el año que viene ya ha comenzado. Todo lo que saben quienes quieren sustituir a Juncker es que deben domar a las fieras. ¿O van a desaparecer de la noche a la mañana? Orbán acaba de ser reelegido en Hungría con prácticamente el 50% de los votos a favor de su partido. No hablemos de la popularidad de la Liga de Salvini. Ni de la crecida de Alternativa por Alemania en el este del país, con imágenes de marchas con saludos nazi que despiertan los peores recuerdos del continente.

Victimismo en casa

El Parlamento Europeo ha sacado el látigo y ha pedido que se sancione al Gobierno húngaro por su deriva ultra. El dilema no es fácil: subir el tono frente a Orbán puede alimentar su victimismo en casa y quién sabe si desencadenar un Brexit en el este. Mantener el silencio es sencillamente una derrota moral estrepitosa: ¿entrar en la UE da carta blanca a sus gobernantes para retorcer la democracia?

Contaba recientemente Frans Timmermans, vicepresidente de la Comisión y uno de los nombres que suena para suceder a Juncker, que los socialdemócratas habían intentado durante estos años de crisis convencer a sus electores con presentaciones en power point. En la política no gana quien tiene razón sobre el papel. ¡Menos en tiempos de Twitter! Otro reconocido domador, Emmanuel Macron lo tiene claro: replicar su exitosa campaña frente a Le Pen a nivel europeo de la mano de Ciudadanos y los liberales europeos. Esta vez las europeas no serán precisamente una cita de segundo nivel.

Outbrain