Aniversario

Blake Edwards: reír por no llorar

Blake Edwards, en el rodaje de ’Desayuno con diamantes’.

Contaba Blake Edwards que en algún momento de 2001, tras pasarse la vida luchando contra la depresión, decidió cortarse las venas mientras miraba el océano desde la playa de Malibú (California). Ya asía una navaja de doble filo cuando su gran danés empezó a lamerle la oreja y su perro perdiguero, al mismo tiempo, dejó caer en su regazo la pelota que tenía entre los dientes. Al lanzarla para alejar a los animales, se dislocó el hombro. Y al tratar de recuperar la navaja, que había caído con el brusco movimiento, acabó pisándola. Mientras la sangre le manaba de la planta del pie, se dijo a sí mismo que aquel no era un buen día para quitarse la vida, y optó por acudir inmediatamente a Urgencias.

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