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CRÓNICA

Lucky Chops, la charanga yanqui

La brass band que creció tocando en el metro de Nueva York inaugura el 'Mas i Mas Festival' en el Coliseum

Parte de la banda Lucky Chops, durante la actuación en el Coliseum.  / ACN / Pilar Tomas

La fanfarria funk de Lucky Chops ya estaba en marcha, pero a las puertas del Coliseum la cola aún invadía el lateral de una Gran Via teñida de negro y amarillo por la huelga del taxi. Para cualquier artista, empezar un concierto cuando el público aún no se ha sentado sería un desaire. Pero Lucky Chops están hechos a todo. Se hicieron un nombre actuando en el metro de Nueva York, Youtube les dio el empujón y ahora giran por clubes, festivales y salas de todo el mundo. Tablas de escenario o baldosas del metro, la  entrega de la brass band de Nueva York es la misma. Empiezan al grito de "¿quién quiere fiesta?" y no aflojan hasta el final.

Un guiño al infalible 'Eye of the Tiger', el clásico 'Funkytown', y el teatro fue una fiesta

Vestidos como si vinieran de una fiesta playera de los 80, saxofonistas, trompetista, trombonista y tubista saltaron, bailaron y engancharon una canción con otra con una energía y precisión admirables. Y aunque las butacas no se prestaban al desmelene, se las ingeniaron para intentar que el público se olvidara de la barrera que separaba platea y escenario: ahora una palmada con la persona de al lado; ahora, brazos arriba;  todo el mundo a mover la cabeza. Con el público sentado, era extraño.

Sonó 'Heart of glass' de Blondie, asomaron una de Daft Punk y otra de Spice Girls, pero aunque Lucky Chops se hicieron populares por sus versiones, hoy apuestan por un repertorio propio que casi nadie conoce pero que funciona. Sus piezas, con melodías sencillas y arreglos con gancho, no desentonaron junto a 'I want you back' de The Jackson 5 o 'I feel good' de James Brown. Lo que pedía el cuerpo era bailar, pero a excepción de media docena de fans que se contoneaban en los pasillos, nadie se levantó hasta el final. Entonces sí, una versión de la 'Danza Kuduro', éxito de Don Omar que fue canción del verano, un guiño al infalible 'Eye of the tiger', el clásico 'Funkytown' y el teatro fue una fiesta. Lástima que la juerga empezara tan tarde. 

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