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CRÓNICA DE CONCIERTO

'Stranger things' en vivo y en directo

Kyle Dixon y Michael Stein fascinaron en Barts con su banda sonora para la popular serie de Netflix

FERRAN SENDRA

Los poderes de la televisión, o como queramos llamar a Netflix, son infinitos. Los tejanos Kyle Dixon y Michael Stein han pasado de ser dos cuartas partes de un grupo sintético semisecreto (excelentes S U R V I V E) a ir por el mundo llenando salas de aforo considerable, como Barts, la noche del martes. Todo gracias a su banda sonora para 'Stranger things', serie estrenada en verano (en teoría, la peor estación para estrenar una serie) convertida por sorpresa en fenómeno cultural.

De unos años a esta parte, a juego con el revival 'ochentas' que nunca se acaba, las bandas sonoras de terror y ciencia ficción vuelven a estar bañadas de sintetizadores pulsátiles al estilo de John Carpenter y atmósferas evanescentes marca Tangerine Dream. Dixon & Stein beben a conciencia de estas referencias, sumando aromas posrock heredados de Mogwai (quienes también han puesto banda sonora a una fantástica serie fantástica: 'Les revenants').

El martes asaltaron el escenario sin visuales de la serie (quién sabe si por ahorrarse pago de derechos), pero un conjunto desordenado de tubos fluorescentes que dibujaba diferentes coreografías y se iluminaba en distintos colores, según el humor del tema en cuestión, sirvió de convincente apoyo visual.

Una larga 'suite' cambiante

Por otro lado, la propia música, con su poder evocador, servía para despertar imágenes en la cabeza. No siempre de la serie: el dúo podía dejar irreconocibles las piezas, empezando por ese tema principal ganador del Emmy, anoche recuperado en versión ralentizada (y breve). Ayuda al desconcierto que Dixon & Stein no respeten la cronología narrativa, enlazando, por ejemplo, el retorno de Once a casa en la segunda temporada ('The return') con la presentación de los jóvenes protagonistas en la primera ('Kids').

Decimos 'enlazando' porque el grueso del concierto fue una larga suite ininterrumpida de movimientos muy diversos, de emociones contrastadas, de lo terrorífico a lo elegíaco y de ahí a lo marcial. Hubo emoción tranquila con 'Eleven', éxtasis de acción con 'Soldiers', inquietud sobrenatural con 'The upside down' y melancolía infinita con 'Eulogy'. Todo redondeado por un clímax tan perfecto como 'Levitation', en la que el público al completo debía estar ayudando mentalmente a Once a cerrar la puerta del Mundo del Revés.

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