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El motivo por el que más coches suspenden la ITV según los últimos datos
Las emisiones contaminantes vuelven a liderar los defectos graves detectados en las ITV de Madrid, por delante de los fallos en alumbrado y neumáticos
El motivo por el que más coches suspenden la ITV según los últimos datos / Archivo
Las emisiones contaminantes por encima de los límites permitidos han vuelto a situarse como la principal causa de rechazo en las inspecciones técnicas de vehículos (ITV) en la Comunidad de Madrid. Según los últimos datos oficiales correspondientes al mes de enero, este tipo de defecto representó el 30,8 % de los fallos graves detectados, un porcentaje incluso superior al registrado el año pasado, cuando las emisiones supusieron el 28,6 % del total.
De acuerdo con la asociación que agrupa a las empresas de inspección madrileñas, durante el primer mes del año se revisaron 196.534 vehículos, de los cuales el 83,9 % superó la inspección sin problemas. Tras los fallos relacionados con las emisiones, las siguientes causas más habituales de rechazo fueron los defectos en alumbrado y señalización (27,2 %) y los problemas en ejes, ruedas, neumáticos y suspensión (17,5 %).
Este peso creciente de las emisiones en los resultados de la ITV refleja la importancia de este control, que tiene como objetivo reducir la contaminación y garantizar que los vehículos en circulación cumplen con la normativa medioambiental vigente.
La pegatina de la ITV del coche / Flexicar
Cómo se miden las emisiones en la ITV
La prueba de emisiones es una de las comprobaciones clave dentro de la inspección técnica. Su objetivo es analizar los gases que salen por el sistema de escape del vehículo para determinar si se encuentran dentro de los límites legales.
El procedimiento comienza con una revisión externa del sistema de escape, en la que el inspector verifica que no haya daños visibles o elementos deteriorados que puedan afectar al funcionamiento o alterar la medición.
A continuación se introduce una sonda en el tubo de escape, conectada a un equipo de medición automatizado que analiza los gases expulsados por el vehículo. Durante esta parte de la prueba, el motor debe permanecer en marcha, pero con el vehículo al ralentí y con todos los elementos que consumen energía apagados, como la radio, las luces o el climatizador.
Posteriormente, el inspector solicita acelerar el motor hasta un determinado régimen de revoluciones, que varía en función del tipo de propulsor. Con estos datos, el equipo analiza la composición de los gases emitidos para comprobar si se ajustan a los valores permitidos.
Diferencias en los vehículos más modernos
En los vehículos más recientes, especialmente los que cumplen con las normativas Euro 5, Euro 6 y Euro VI, la comprobación de emisiones incorpora además una verificación electrónica.
En estos casos, además de la medición de los gases en el escape, se realiza una lectura de los sistemas de diagnóstico del vehículo mediante el conector OBD (On-Board Diagnostics). Con la ayuda de un equipo específico, el inspector accede a la información almacenada en las centralitas electrónicas del vehículo para comprobar si existen fallos registrados o valores que no cumplan los requisitos normativos.
El tipo de parámetros analizados depende del motor:
- Motores diésel: se mide la opacidad de los humos, es decir, la densidad del humo emitido.
- Motores de gasolina: se analizan principalmente el monóxido de carbono (CO) y el valor lambda.
Archivo - Recurso de diésel, gasolina, estación de servicio / FACONAUTO - Archivo
Este último indicador resulta especialmente importante, ya que mide la proporción entre aire y combustible que entra en los cilindros y la compara con la mezcla ideal necesaria para que el motor funcione de forma eficiente y con el menor nivel de emisiones posible.
Señales que pueden indicar un problema antes de la ITV
Aunque muchos conductores temen esta prueba, lo cierto es que con un mantenimiento adecuado del vehículo no debería suponer un problema a la hora de superar la inspección.
Aun así, existen algunas señales que pueden alertar al conductor de que algo no funciona correctamente antes de acudir a la ITV. Entre las más habituales se encuentran:
- Un aumento anormal del consumo de combustible.
- Un humo de escape excesivamente opaco o oscuro, señal de que la combustión no es correcta.
- El encendido del testigo de avería del motor en el cuadro de instrumentos.
Cuando aparece alguno de estos síntomas, lo más recomendable es revisar el vehículo en un taller antes de someterlo a la inspección, ya que suelen indicar fallos en el sistema de combustión o en los sistemas anticontaminación que pueden provocar emisiones superiores a las permitidas.
En un contexto en el que las normativas medioambientales son cada vez más exigentes, mantener el sistema de escape y el motor en buen estado no solo facilita superar la ITV, sino que también contribuye a reducir el impacto ambiental del vehículo.