Pla de Barris: diez años transformando los barrios de Barcelona
Con hasta 300 millones de inversión en 27 barrios, el programa del Ajuntament reafirma su vigencia para reducir las desigualdades territoriales y generar más oportunidades.
Vista panorámica de la ciudad de Barcelona / Antonio Lajusticia Bueno
Hasta 300 millones de euros de inversión, 27 barrios implicados y cerca de 438.000 personas beneficiadas. Diez años después de su puesta en marcha, el Pla de Barris ha sido una de las principales políticas municipales impulsadas por el Ajuntament de Barcelona para reducir las desigualdades entre barrios. «El Pla de Barris existe para que nadie se quede atrás», resume Álex Montes, director de Foment de Ciutat, la entidad encargada de la gestión, coordinación y ejecución del programa.
Definido por el propio Montes como «uno de los planes más ambiciosos y con mayor impacto sobre las personas que tiene Barcelona», el Pla de Barris nació con un objetivo claro: intervenir de forma intensiva en los barrios con mayores índices de vulnerabilidad para reducir las desigualdades mediante actuaciones urbanísticas, educativas, culturales, sociales y comunitarias. Más que una sucesión de proyectos, se concibe como una política pública de largo recorrido que busca ampliar las oportunidades de las personas allí donde más se necesitan.
El abandono escolar ha caído en más de nueve puntos allá donde actua el Pla de Barris
Una década después, algunos indicadores empiezan a reflejar el impacto del programa. «No podemos afirmar que un único indicador sea consecuencia exclusiva del Pla de Barris, pero estamos convencidos de que, si este programa no existiera, esos indicadores serían peores», dice Montes.
Entre los avances más visibles figura la educación. «El abandono temprano de los estudios postobligatorios se ha reducido en los barrios donde actúa el Pla de Barris, y lo ha hecho en mayor medida que en el resto de la ciudad», explica Montes. En diez años, este indicador ha descendido del 35,7% al 26,6%.
La evolución también se aprecia en otros frentes. El programa ha permitido la rehabilitación de 1.971 viviendas y la reducción del desempleo en los barrios del Pla de Barris, donde la tasa de paro ha bajado del 11,2% al 7,4% en la última década. En en el conjunto de la ciudad, el descenso ha sido del 7,4% al 5,3%.
El Pla de Barris impulsa mejoras del espacio público, iniciativas educativas, culturales, sociales, de empleo y salud
A ello se añaden intervenciones en el espacio público y proyectos de cohesión social que buscan mejorar la calidad de vida y reducir las brechas entre barrios.
Sin embargo, el trabajo está lejos de haber terminado. El aumento de las desigualdades, los nuevos desafíos sociales y el persistente déficit de oportunidades en algunos barrios mantienen plenamente vigente la razón de ser del programa. «El Pla de Barris es una herramienta que, si no existiera, habría que inventarla», sostiene Montes.
Caixa d'Eines: educar a través de la cultura
Más allá de las cifras, el Pla de Barris se explica a través de iniciativas que buscan generar oportunidades reales para quienes viven en los barrios donde actúa. «Tenemos programas dentro de las escuelas, como Caixa d’Eines, que acercan la cultura a niños y niñas que, de otro modo, difícilmente tendrían acceso a ella», explica Álex Montes.
Dirigido a centros de primaria de los barrios participantes, el programa incorpora disciplinas artísticas al horario lectivo y convierte la cultura en una herramienta educativa, de inclusión y de cohesión social. A través del acompañamiento de profesionales del ámbito cultural, el alumnado participa en proyectos creativos que fomentan la expresión, el trabajo en equipo y el acceso a experiencias culturales desde edades tempranas.
Prometeus: acompañar el talento
La apuesta por ampliar oportunidades continúa más allá de la escuela. «También impulsamos actividades extraescolares vinculadas a la ciencia, la tecnología o la creatividad y acompañamos a los jóvenes cuando terminan la ESO con proyectos como Prometeus», añade Montes.
Encuentro anual del programa Prometeus / Berta Alarcó
Este programa acompaña a estudiantes con potencial académico durante su transición hacia la universidad, ofreciéndoles orientación, seguimiento y apoyo para que su entorno socioeconómico o el barrio donde viven no condicionen su futuro. «Muchos quieren seguir estudiando pero necesitan que alguien les acompañe en el camino», explica Montes. En estos diez años, más de 500 jóvenes han pasado por Prometeus, convertido en uno de los proyectos más representativos del Pla de Barris.
El Pla de Barris impulsa iniciativas educativas, comunitarias y culturales. / Carlota Serarols
Construir comunidad
El Pla de Barris parte de una premisa clara: transformar un barrio no consiste únicamente en renovar calles o equipamientos, sino también en fortalecer la comunidad y acompañar a las personas que viven en ella.
Por ello, las actuaciones combinan la mejora del espacio público con iniciativas educativas, culturales, sociales, de empleo y salud comunitaria, siempre desde una mirada integral y adaptada a la realidad de cada barrio. «Trabajamos con la ciudadanía y para la ciudadanía», explica Álex Montes. «Escuchamos continuamente cuáles son las prioridades de cada barrio y adaptamos las actuaciones cuando es necesario. No intervenimos solo en urbanismo o educación; abordamos todos esos ámbitos de manera coordinada».
Esa presencia continuada sobre el terreno es uno de los rasgos diferenciales del Pla de Barris. Frente a intervenciones puntuales, el programa mantiene equipos estables en los barrios y trabaja de forma permanente con centros educativos, entidades, asociaciones y vecinos para detectar necesidades, evaluar el impacto de las actuaciones y adaptar las respuestas a cada contexto. Diez años después de su puesta en marcha, el Pla de Barris encara ahora una nueva etapa con la convicción de que las desigualdades no desaparecen por sí solas y que combatirlas exige políticas sostenidas, construidas desde la proximidad y con la implicación asociativa.
Parque de l’Aqüeducte de Ciutat Meridiana, uno de los barrios donde el Pla de Barris desarrolla una intervención integral. / Ajuntament de Barcelona
Proyectos que han dejado huella
En diez años, el Pla de Barris ha impulsado centenares de actuaciones para mejorar la vida en los barrios con mayores índices de vulnerabilidad. Algunas han transformado el espacio público; otras han cambiado trayectorias educativas, reforzado la cohesión social o ayudado a afrontar nuevos retos como el cambio climático. Estos son algunos de los proyectos que mejor representan el impacto del programa.
Uno de ellos es Menja Llibres, una iniciativa de refuerzo de la lectoescritura dirigido a niños y niñas en situación de vulnerabilidad. A través de actividades lúdicas y del fomento del hábito lector, se busca mejorar la comprensión lectora, el dominio del catalán y las competencias lingüísticas de los más pequeños. Por otra parte, el programa Extra! Extra! acerca la cultura, la ciencia y la tecnología a niños y niñas mediante actividades extraescolares gratuitas para garantizar que el acceso a este tipo de experiencias no dependa del barrio o de la situación económica de cada familia.
El Pla de Barris ha impulsado refugios climáticos y nuevos espacios de sombra para hacer los barrios más resilientes
El trabajo con las familias también ocupa un lugar central. Caliu es un proyecto de acogida dirigido principalmente a familias recién llegadas que ofrece formación en catalán y castellano mediante un modelo flexible y adaptado a sus necesidades. Las sesiones se desarrollan en las escuelas de sus hijos, durante el horario lectivo, para facilitar la participación de madres y padres y reforzar su vínculo con la comunidad educativa. A través de espacios de conversación, diálogo y debate, complementados con materiales personalizados de lectura y escritura, el programa favorece el aprendizaje de la lengua y la integración en el barrio.
El Pla de Barris también ha respondido a retos emergentes. El programa de Soledat No Volguda trabaja para prevenir el aislamiento, especialmente entre personas mayores, a través de actividades grupales, redes vecinales y el acompañamiento de personas voluntarias, reforzando la comunidad como espacio de apoyo mutuo.
El programa de Soledad No Volguda trabaja para prevenir el aislamiento, especialmente entre personas mayores. / Carol Sánchez
Y, más recientemente, el cambio climático se ha incorporado como una nueva línea de actuación. Ante el aumento de las temperaturas, el Pla de Barris ha impulsado la creación de refugios climáticos, nuevos espacios de sombra, actividades culturales en equipamientos climatizados y actuaciones de renaturalización para hacer los barrios más resilientes frente a las olas de calor, con especial atención a los colectivos más vulnerables.
Aunque responden a necesidades distintas, todas las iniciativas comparten un mismo objetivo: generar oportunidades, reducir la desigualdad y contribuir a una Barcelona más cohesionada y equilibrada.