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EL DRAMA MIGRATORIO

Italia intenta imponer las tesis xenófobas en la UE

El Gobierno de Roma propone que los desembarcos de inmigrantes sean rotatorios en los puertos mediterráneos

Las propuestas no fueron discutidas al tratarse de una reunión informal de ministros de Defensa y Exteriores en Viena

Federica Mogherini, jefa de la diplomacia europea.  / EFE / BORISLAV TROSHEV

Italia presionó este jueves de nuevo a sus socios europeos para repartir la carga migratoria con una propuesta para "rotar" en distintos puertos de la Unión Europea (UE) los desembarcos de los rescatados en el Mediterráneo que acaparó el debate de los ministros de Defensa y Exteriores, reunidos en Viena.

La ministra italiana de Defensa, Elisabetta Trenta, acudió a esta reunión informal -en la que no están previsto adoptar decisiones- con una propuesta "firme" para reformar las reglas de la operación Sofía e instó a los socios a apoyarla de aquí a mañana.

El ministro del Interior italiano, Matteo Salvini (Liga, ultraderecha), ya había amenazado en julio con cerrar los puertos a los barcos que participan en las misiones internacionales presentes en el Mediterráneo, entre las que se encuentra esta misión europea, "Eunavformed Sophia".

Trenta admitió que la propuesta no fue acogida de manera unánime, aunque se mostró "optimista", pero no descartó que, de rechazarse, Italia pueda hacer "consideraciones" sobre su participación en la operación naval europea, que lucha contra el modelo de negocio de los traficantes de personas en el Mediterráneo central.

"Todos compartimos la importancia de Sofía, pero haremos nuestras consideraciones y cada decisión será tomada con el primer ministro", agregó.

Una operación, cuyo cuartel general está en Roma, que la alta representante de la UE, Federica Mogherini, consideró "vital" y que, aclaró, sólo ha desembarcado en la UE a menos del 10 % del total de migrantes rescatados en el Mediterráneo.

Traficantes de personas

El rescate de estas personas es, además, "solo una parte" del trabajo de la misión, que se dedica fundamentalmente, según el mandato que le han dado los países de la UE, a disuadir el modelo de negocio de los traficantes de personas y a ayudar a que se cumpla el embargo de armas decretado por la ONU a Libia. Mogherini puntualizó igualmente que la cuestión de la distribución en la UE de migrantes rescatados "no corresponde a los ministros de Defensa, sino a los de Interior y, quizá, a los jefes de Estado y de Gobierno".

"Vamos a ver hoy qué margen tenemos para responder a esta cuestión. Necesitamos una actitud constructiva y que todos los Estados tomen responsabilidades", afirmó la comisaria italiana. Italia insistió en la revisión urgente de estas normas y consideró que es un asunto que atañe a todos los países de la UE. "No puede ser solo nuestro país el que se haga cargo de una emergencia que cuestiona a toda la Unión Europea", afirmó. Los barcos que participan en la operación suelen desembarcar a los migrantes que rescatan en el Mediterráneo en puertos italianos, donde la agencia europea guardafronteras, Frontex, ha instalado puntos de identificación y registro de los acogidos.

La ministra italiana esperó, en declaraciones a Efe, que España apoye su propuesta dado que el país "está viviendo el problema de la migración en este momento". El asunto se introdujo así en la reunión de ministros de Exteriores, que abordaron también las relaciones transatlánticas y la estrategia para preservar el pacto nuclear con Irán.

El ministro español, Josep Borrell, afirmó a su llegada al palacio de Hofburg de Viena que los problemas migratorios son "un poderoso disolvente" de la UE y consideró que un "fracaso" en la próxima cumbre de líderes en Salzburgo (Austria) puede significar "la cristalización" de "dos grupos" de países en Europa.

Poderoso disolvente

"Los problemas migratorios son un poderoso disolvente de la Unión porque crean mucha desunión, en la medida en que claramente se están perfilando dos grandes grupos de países que tienen posiciones absolutamente contrapuestas", afirmó.

En este sentido, consideró que algunos países del Este más Italia "están por un lado" mientras que "el tridente franco español alemán", junto con Portugal y otros países, "tiene una actitud más de realismo moral que tiene en cuenta las exigencias morales del problema, basada en los valores de los tratados de la Unión". Borrell aseguró que España está "trabajando mucho para preparar la reunión de Salzburgo" del próximo 20 de septiembre, en la que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE abordarán el asunto y expondrán sus propuestas y en la que el ministro espera que España pueda hacer una "aportación en cooperación con los países que están por buscar soluciones constructivas".
"El fracaso de Salzburgo significaría la cristalización de estos dos grupos", alertó.

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