Portada

Actualidad

Deportes

Cultura

Extra

Entre todos

Vídeos

Servicios

GENTE CORRIENTE

Giscard Rasquin: "El metal es mi válvula de escape después de pilotar"

Danny Caminal

Hay cosas que a simple vista resultan difíciles de conciliar. Por ejemplo, ser piloto de aviones comerciales y vocalista de Iron Maiden. Pues ahí está Bruce Dickinson para demostrar que es posible. Y en Barcelona tiene un análogo. Se llama Giscard Rasquin (Maastricht, Holanda, 1982), es comandante de vuelo de la compañía EasyJet y toca la guitarra en el grupo metalero Rose Avalon. A pie de pista, solo se le nota porque lleva la acreditación colgada de una cinta de EMP (la tienda de referencia de los heavies).

No le dejan llevar melena, ¿eh? Nunca me gustó. Ya ve, soy una persona muy normal. 

Normal, normal... Soy un hombre muy tranquilo. Me gusta estar en familia. 

¿Cómo es su familia? Soy hijo de un director de orquesta de ópera [estuvo en la Ópera Real de Valonia, en Bélgica], y de una maestra de infantil. Me recuerdo escuchando música clásica y montando maquetas de aviones de caza. Los F-16 eran mis favoritos.

Un niño extraño. Quise entrar en el Ejército del Aire de Holanda, pero no aprobé porque mi ojo derecho estaba justo por debajo del límite. Así que vine a Valencia a sacar el título de piloto comercial. Lo conseguí el 10 de septiembre del 2001, un día antes del ataque a las Torres Gemelas.

Poco alentador. Aumentaron los protocolos de seguridad. Pero he tenido suerte, en las 7.000 horas de vuelo que llevo nunca me ha pasado algo gordo.

¿Recuerda su primera vez? La sensación del primer vuelo como comandante, un Milán-Málaga, en noviembre del 2014, fue muy bonita. A las dos semanas, regresando a Milán desde Marraquesh, me enfrenté a una tormenta gigantesca que no estaba en las previsiones.

¡Si los pasajeros del Airbus A-320 supieran que es un metalero! Ambas cosas se complementan muy bien. Es posible que el metal sea una válvula de escape.

¿Pilota escuchando riffs de guitarra? No, no. Hay que estar muy atento a la radio. Pero en mi cabeza siempre suena música. A veces incluso me vienen melodías que escribo cuando llego a casa, donde tengo un pequeño estudio y mis guitarras. 

Si hacemos sonar sus canciones al revés, ¿aparecen mensajes satánicos? [Ríe] Rose Avalon hace metal sinfónico con toques folk. Flautas, hurdi gurdi, gaitas... Rose, la cantante y letrista, escribe contra el maltrato a animales y sobre el dolor que hay en el mundo.

Tienen títulos como 'From my Darkness', 'La batalla final'... [Sonríe] El año que viene sacamos disco, 'Universe', y las letras son pacifistas.

Del 1 al 10, ¿cuánto de oscuro es? Un 7.

¡Un notable en oscuridad! ¿Cómo comenzó ese lado? Cuando empecé en EasyJet estaba destinado en Luton (Reino Unido) y me compré una guitarra acústica. Me fascinaban John Petrucci [Dream Theater] y Michael Romeo [Symphony X]. Luego, en Madrid, formé Davionics junto a otro piloto y un azafato, pero era muy difícil cuadrar horarios.

¿Ensayar en un hangar no era plan? No habría sido mala idea, no. Pero me enrolé en la banda Arkgabriel y sacamos un disco. Cuando abrieron base en Barcelona, vine aquí porque mi novia es de Burjassot, que queda cerca. Ahora esperamos un bebé que se llamará Maxim, por la película 'Gladiator'.

Si su novia se pone de parto y usted está a 38.000 pies, ¿qué hará? ¡Dar la vuelta! No, con un poco de suerte estaré aquí.

Outbrain