Àlex Llovet: "Necesitamos a 60.000 empresas que se comprometan con la FP ocupacional"
El nuevo sistema de Formación Profesional en Catalunya potencia las oportunidades para personas desempleadas a través de los cursos que permiten obtener un certificado profesional
Àlex Llovet, responsable del Àrea de Serveis a l’Empresa del Servei Públic d’Ocupació de Catalunya.
La tasa de paro en Catalunya se mantiene por debajo del 8% en Catalunya desde el cierre del 2024. Unos resultados positivos que conviven, sin embargo, con una situación paradójica: personas que no pueden conseguir un empleo y empresas que no encuentran trabajadores cualificados. El Área de Serveis a l’Empresa del Servei Públic d’Ocupació de Catalunya (SOC), que dirige Àlex Llovet, se ha marcado el objetivo de reducir la brecha mediante el impulso de la Formación Profesional Ocupacional (FPO).
-Empresas con vacantes; personas desempleadas con ganas de trabajar. ¿Cómo conectar ambas necesidades?
-Tenemos una tasa de paro relativamente baja, pero aún lo suficientemente alta como para considerarla estructural. Hay margen para trabajar y reducirla aún más, sobre todo en el colectivo mayor de 45 años. A su vez, muchas empresas tienen dificultades para encontrar profesionales cualificados. Ahora mismo, hay más vacantes que personas disponibles para cubrirlas. Con el nuevo sistema de Formación Profesional, que integra la FP inicial, la continua y la ocupacional -que es la nuestra- queremos potenciar la formación para personas desempleadas, especialmente en sectores con mayor necesidad, como en el caso de los oficios o sectores estratégicos, como los vinculados a la transición energética.
-¿Qué ofrecen los cursos de FP Ocupacional para satisfacer esa demanda?
-Se trata de una formación muy orientada a la práctica, que permite obtener un certificado profesional. Está muy bien valorada tanto por los alumnos como por las empresas, ya que se centra en competencias aplicables directamente en el puesto de trabajo. Pero nos enfrentamos a dos dificultades. Por un lado, cuesta encontrar alumnos para ciertos cursos. Por el otro, tenemos que hacer llegar esta formación a más empresas. Las que ya colaboran están satisfechas, pero aún hay muchas que no nos conocen. De ahí la campaña que hemos puesto en marcha desde el SOC para captar 60.000 nuevas empresas que se comprometan con la FP y formen a los alumnos a través de las prácticas.
-A pesar del esfuerzo para las empresas, ¿qué ventajas tiene acoger alumnos en prácticas?
-Es cierto que implica designar una persona tutora que acompañe el proceso formativo y vele por el desarrollo del estudiante, y eso requiere una dedicación. Sin embargo, tiene muchas ventajas, ya que las empresas pueden adaptar parcialmente la formación a sus necesidades. Esto les permite detectar y desarrollar talento desde el inicio, favorece el sentimiento de pertenencia y facilita el conocimiento global de la empresa. También permite actualizar los contenidos formativos, ya que la experiencia de las empresas es esencial para modernizar los temarios.
-¿Favorece también el relevo generacional?
-Sí, las prácticas pueden ayudar a sustituir a personas que se jubilan o ascienden en la empresa. Y, por supuesto, es una herramienta de preselección muy útil para encontrar a los trabajadores que mejor se adapten a las necesidades del trabajo. Colaboramos no solo con compañías, sino también con gremios, asociaciones empresariales y patronales. Por ejemplo, con la Federación de Instaladores de Catalunya. También hay grandes empresas del sector alimentario que han homologado sus instalaciones para formar a sus trabajadores.
-¿Qué proceso debe seguir una empresa que esté interesada en acoger alumnos en prácticas?
-Debe contactar con el SOC, concretamente con el Àrea de Serveis a l’Empresa, que coordino. Tenemos equipos territoriales por toda Catalunya que captan empresas, les explican los trámites, los centros formativos más cercanos y los perfiles disponibles. También las ayudamos con la parte administrativa: bonificaciones, trámites de alta en la Seguridad Social -que es obligatoria desde enero de 2024- y ayudas económicas para cubrir ese coste, que son de 3 euros por alumno/a y hora de prácticas realizadas, con un máximo de 3.000 euros por persona, tal y como marca el Programa FPO Dual.
-¿Qué otras ayudas ofrece el Programa FPO Dual?
-Se trata de una iniciativa que pusimos en marcha en el 2020, en pandemia, y ha tenido mucho éxito, con cada vez más presupuesto y demanda. De hecho, ahora mismo tenemos más solicitudes que capacidad para atenderlas. El programa subvenciona el 100% de la formación, el acompañamiento tutorial y el primer año de contrato de la persona participante.
-¿Cómo valoran las personas en situación de paro la posibilidad de participar en los cursos?
-Hay que tener en cuenta que alguien que acaba de perder su trabajo puede estar aún en fase de duelo, sobre todo si llevaba muchos años en la misma empresa. Por eso desde las oficinas de trabajo hacemos una orientación personalizada. Escuchamos a la persona, valoramos si quiere seguir en el mismo sector o cambiar, y le mostramos todas las opciones. Disponemos de casi 2.000 cursos distintos en múltiples familias profesionales. Y con la posibilidad de hacer prácticas en empresa, el valor de esta formación es aún mayor. Pero la decisión es siempre suya.
-¿Qué resultados esperan de la campaña para captar empresas?
-Nos hemos marcado un objetivo de 60.000 empresas, aunque el tejido empresarial catalán es muy amplio: entre 350.000 y 500.000 empresas, de las cuales el 98% son pymes. Nuestro objetivo es lograr la máxima capilaridad territorial, llegar a todos los rincones y detectar zonas donde faltan centros de formación o empresas colaboradoras. Ampliar la red de empresas participantes es clave para avanzar.