Pola Giverola ofrece un verano al aire libre pero sin renunciar al confort
El 'resort' de más de 35 hectáreas y 214 apartamentos cuenta también con el Pola Giverola Camp, que permite dormir directamente bajo las estrellas y al borde del mar, pero con más facilidades de las que ofrece un cámping tradicional.
Uno de los bungalows del Pola Giverola Camp de Tossa de Mar
En Tossa de Mar, las calas Pola y Giverola representan el ideal de la Costa Brava: pequeñas porciones de arena fina y aguas transparentes, rodeadas de pinos y acantilados. Entremedio de estas dos maravillas naturales se encuentra Pola Giverola, un resort de más de 35 hectáreas y 214 apartamentos. Desde el año pasado, además, suma el nuevo Pola Giverola Camp, que permite dormir directamente bajo las estrellas y al borde del mar, pero con más facilidades de las que ofrece un cámping tradicional.
Una nueva visión del histórico Camping Pola que abría en los años 50 y se convertía en una parada obligatoria para aquellas familias que querían disfrutar de sus vacaciones en la naturaleza. Pola Giverola abrió sus puertas por primera vez en el año 1989. Su localización y su oferta de actividades y ocio la convirtió en el destino idóneo para unas vacaciones familiares activas.
Camping con comodidades
El contraste de la arena con la roca y el verde de los pinos, la cercanía a la cala y la sensación de libertad que desprende, convierten a este cámping en uno de los mejores del sur de Europa y cuenta con una gran selección de bungalows y beach cabins, además de una zona delimitada para los que lleguen en su propia autocaravana. “Respondiendo a la demanda del sector turístico actual por vivir experiencias únicas en un entorno natural y al aire libre, este tipo de alojamiento no podía faltar en un paraje así”, explican desde Pola Giverola.
Los clientes que llegan al resort podrán elegir entre sus más de 214 apartamentos o los diferentes alojamientos en el Camp y disfrutar además de la remodelación de todas las instalaciones de este último, incluyendo piscina, zonas comunes, supermercado y sus dos restaurantes, Contrebande y Cala Pola, que ofrecen una propuesta actual y de mercado, como el resto de sus alternativas gastronómicas existentes en la zona del resort.
Un destino de última generación con un tipo de alojamiento para cada viajero, que además permite disfrutar de la oferta de deporte y ocio del resort: spa, clases de tenis, deportes acuáticos, bicicleta… Una muy buena opción para todos aquellos que quieran vivir un verano de mar, naturaleza y aire libre.