25 de julio, Día de Santiago Apóstol
Dos vecinos de Santa Coloma luchan para que el Camino de Santiago pase oficialmente por la ciudad
Xosé Canosa y Fabián Cárdenas difunden la cultura gallega en la ciudad con el centro Airiños da Nosa Galicia
CONTEXTO | Menú del día: Airiños da nosa Galicia, mucho más que un bar
Fabián Cárdenas y Xosé Canosa, en el centro cultural gallego Airiños de Santa Coloma. / Manuel Arenas
Hace una década que Xosé Canosa no puede explicar su vida sin mentar el Camino de Santiago. Se quedó prendado de él en 2015, cuando su amigo Fabián Cárdenas, también implicado en el centro cultural Airiños da Nosa Galicia de Santa Coloma de Gramenet, le propuso realizar la ruta tras mejorarse de un cáncer de próstata que hoy todavía le persigue. Ambos colomenses impulsan devotamente la cultura gallega en Santa Coloma con un sueño: que el Camino, cuya onomástica de Santiago Apóstol es este 25 de julio, acabe pasando formalmente por la ciudad.
"Estamos trabajando con los ayuntamientos de Santa Coloma, Badalona y Sant Adrià de Besòs para señalizar el Camino en las ciudades de manera homologada", explican Canosa y Cárdenas a EL PERIÓDICO. Ese tramo del itinerario, señalan, es el de la Vía Marina, que actualmente únicamente está señalizada hasta Montgat, adonde llega desde Portbou. Falta por marcar y oficializar desde Montgat hasta Barcelona. "La idea es empezar la señalización con voluntarios este 2025", sostiene Canosa.
Este gallego —ferrolano— de nacimiento preside la entidad Airiños da Nosa Galicia, en la calle Pompeu Fabra, 44, que cumple ahora 43 años. Junto con Cárdenas, ambos colomenses jubilados ahora, enfatizan que el propósito del colectivo "va mucho más allá de difundir la cultura gallega en Santa Coloma". Se refieren a que, a diferencia de otras agrupaciones del entorno, como las de L'Hospitalet o Terrassa, ellos son un centro cultural "y no únicamente una asociación".
La diferencia radica en que, entre las actividades heterogéneas a las que se dedican, el Camino de Santiago cuenta con una secretaría propia que lidera Cárdenas. "Hacemos un poco de todo lo vinculado al Camino: facilitamos credenciales, resolvemos dudas e incluso abrimos un día a la semana o tenemos un teléfono habilitado para asesoramiento sobre el Camino, desde planificación de etapas hasta consultas sobre material", apunta Cárdenas.
Otro reto que les ronda es lograr que Barcelona tenga un albergue propio del Camino. "Estamos trabajando con la federación Amigos de Santiago de Catalunya para cerrar este año al menos una ubicación", comentan los peregrinos.
Xosé Canosa y Fabián Cárdenas, en la inauguración del mojón del Camino de Santiago en Santa Coloma. / Cedida
Un mojón del Camino en la Esglèsia Major colomense
Los colomenses, otrora implicados en la sección local del PSC, coinciden en que hacer el Camino juntos ha estrechado su relación de amistad. Desde 2016, Xosé Canosa ha hecho una ruta al año y ahora planean una nueva juntos. "Queremos volver a salir de Santa Coloma", cuenta Cárdenas, que rememora cuando hicieron lo propio en 2016.
"Cada Camino que hago me pone aprueba", asume Canosa. Las caminatas le funcionan como terapia, asegura. "Mientras camino hablo mucho del cáncer. Me he hecho gorras y pantalones con una frase que me gusta mucho: 'Mata al cáncer con una sonrisa'".
Uno de los episodios que más felices hizo a Canosa y Cárdenas fue la colocación de un mojón oficial del Camino de Santiago en la Esglèsia Major de Santa Coloma el 27 de mayo del 2023. El pedrusco marca los 1.202 km desde allí hasta la Plaza del Obradoiro. Una minucia comparada con la ilusión infinita que les hace a Xosé Canosa y Fabián Cárdenas visualizarse empezando en su ciudad el peregrinaje que motiva a medio millón de personas cada año.