Portada

Actualidad

Deportes

Cultura

Extra

Entre todos

Vídeos

Servicios

ASIGNATURA PENDIENTE

Barcelona retirará la estatua del esclavista Antonio López el 4 de marzo

El cambio de nombre de la plaza en la que aún se levanta la figura del negrero es una de las preguntas que la ciudadanía quiere presentar a la multiconsulta

El ayuntamiento pretendía eliminar el monumento a finales del año pasado, pero la junta electoral lo prohibió al considerarlo un acto electoralista en plena campaña

Estatua en la plaza de Antonio López, hace unas semanas. / FERRAN NADEU

La prometida retirada de la estatua dedicada al negrero Antonio López que aún hoy domina la plaza que también aún hoy lleva su nombre estaba planificada para finales del año pasado. La junta electoral frenó la operación al considerarlo un acto electoralista en periodo de campaña. Ya entonces anunciaron que se haría en el primer trimestre de este año. Este viernes han concretado la fecha: el próximo 4 de marzo. El prometido desahucio del esclavista se hará en el marco de una gran fiesta ciudadana que contará con un espectáculo de Els Comediants.

El comisionado de programas de memoria y el distrito de Ciutat Vella han querido dar un aire festivo al acto "de memoria y justicia histórica", en el que también se inaugurarán dos paneles informativos. Uno para que la ciudadanía que aún no lo haga conozca la historia de la plaza y el otro con la historia de las Bullangues, los disturbios populares de la Barcelona del siglo XIX.

El cambio de nombre de la plaza dedicada al esclavista por el de Idrissa Diallo, joven guineano fallecido en el CIE de Barcelona la noche de Reyes del 2012, al mes de llegar a España, es una de las tres iniciativas ciudadanas que se encuentran estos días en la cuenta atrás para reunir las 15.000 firmas necesarias para formar parte de la multiconsulta ciudadana que el ayuntamiento quiere organizar en primavera (si la justicia no la evita tras los recursos presentados).

La muerte del joven Idrissa Diallo encendió la llama de Tanquem els CIE. "Idrissa es un símbolo. Ponerle a la plaza su nombre es ponerle el de tantas personas muertas en las fronteras a las que nadie identifica y cuyos cuerpos no llegan a ser entregados nunca a sus familias", exponía durante el anuncio de la campaña Mercè Duch, una de las activistas proderechos humanos que la impulsa. "El ayuntamiento se comprometió desde el principio de la legislatura al cambio de nombre, pero pretendían hacerlo de forma unilateral, sin consultar a la gente. Nosotros proponemos el nombre de Idrissa por todo lo que representa y porque las bases de la consulta nos obligan a plantear una pregunta cerrada, pero lo que queremos es que se debata, estaríamos encantados de que hubiera otras propuestas", proseguía Duch.

Vermut de despedida este domingo

Este domingo los impulsores de la campaña para el cambio de nombre de la plaza han organizado un vermut frente a la estatua para decirle adiós y recoger las últimas firmas.

Antonio López nació en Comillas, Cantabria, en el año 1817, en el seno de una familia humilde. Emigró a Cuba de muy joven, donde se hizo rico con el negocio naviero. En 1856 se instaló en Barcelona, donde creó la compañía de Tabacos de Filipinas y el Banco Hispano Colonial. El rey Alfonso XII le hizo marqués de Comillas en 1878 y en 1881 le concedió el título de Grande de España. Murió en 1883 y al año siguiente ya tenía una estatua al final de la Via Laietana. Hasta ahí, todo más o menos políticamente correcto. Pero ya en 1884, su cuñado publicó 'La verdadera vida de Antonio López y López', donde explicaba cómo el empresario había amasado gran parte de su fortuna traficando con esclavos negros en Cuba.

Llama la atención que en su entrada en la Wikipedia se le defina como "empresario, banquero y filántropo" y solo se haga referencia a su pasado esclavista al recoger la campaña de SOS Racisme para pedir el cambio de nombre de la polémica plaza, petición que viene de lejos.