Parroquia de Sant Pau

El párroco ucraniano de Badalona se va al frente y pide ambulancias

Iurii Stasiuk, párroco de la iglesia de Sant Pau en Badalona, en Ucrania, vestido de militar.

El capellán de la parroquia de Sant Pau de Badalona (Barcelona), el ucraniano Iurii Stasiuk, que regresó a su país al comenzar la guerra para ir al frente, se ha unido a un equipo de médicos y está en una base a la espera de recibir órdenes, desde donde ha solicitado ayuda para comprar ambulancias.

Stasiuk ha enviado a través de Justicia i Pau de Catalunya un comunicado desde Ucrania en el que informa de que está "bien" y que se encuentra con los médicos de la base. "Formamos grupos, estamos preparados para salir en cualquier momento. También esperamos órdenes del gobierno porque ahora hay muchas batallas en muchos sitios de Ucrania", escribe.

"La familia está bien en lo posible. La hermana está preparada para recoger a las mujeres y niños cuyos padres están en batallas. Nos toca vivir estos tiempos, creo que lo hemos de pasar con dignidad", añade el capellán.

"Hoy estaba en el supermercado para comprar las cosas necesarias y cuando pasaba por la caja las personas me han dicho que pagarían la compra. Es un momento muy emocional para mí. En otro lugar cuando quería comprar un café me lo han dado gratis", añade.

Comprar ambulancias

Según el clérigo católico, todo el mundo le pregunta cómo pueden ayudar: "Ahora estamos muy necesitados de ambulancias. Faltan. Hoy, por ejemplo, hemos adaptado una furgoneta como ambulancia. Si alguien quiere ayudar puede hacerlo con una transferencia y nosotros podremos comprar ambulancias".

"Si alguien sabe dónde la podemos comprar también será una ayuda para nosotros. A veces hay hospitales o residencias que no la utilizan por los años o por su estado técnico, nosotros las podemos utilizar. Tenemos personas que están dispuestas para llevarla a la frontera", añade el capellán que ofrece su teléfono móvil para recibir trasferencias por bizum. "También, sobre todo, necesitamos vuestra plegarias", concluye su mensaje el sacerdote ucraniano de Badalona.